sábado, 6 de octubre de 2012

Documental - Homofobia, Gays y Cristianos

Un documental muy bueno que me encontré por youtube. Tiene algunas buenas ideas antihomofobia, aunque las cifras, y datos que se entregan no son reflejo de todas las realidades culturales latinoamericanas.

Parte 1:



 
Parte 2:
 


Parte 3:

lunes, 3 de septiembre de 2012

Homosexualidad: Los Tacones no me quedan.



Se tiene la loca idea, la imagen mental de que todo homosexual tiende a querer ser femenino. La realidad me ha demostrado que muchos casos, sí. Gran mayoría de la comunidad abiertamente homosexual que conozco tiende a tener características muy afeminadas; en su forma de hablar, vestirse, gesticular, interactuar con el ambiente, elegir tendencias, y su comportamiento a rasgos generales y marcados. Sin embargo, cuando digo “abiertamente homosexual”, me refiero a la porción que representa a los casos de conocimiento público, y que utilizan toda esta gama de características “femeninas” para dar a demostrar su condición. Pero dentro de este grupo, generalmente se haya ausente la parte oculta de la comunidad homosexual.
Un sujeto de aspecto y comportamiento varonil, pero con tendencias hacia el mismo sexo, puede, sin toda aquella gran cantidad de problemas, permanecer en las sombras de su expresión sexual. Y es aquello lo que comúnmente ocurre. Si tienes la oportunidad de elegir entre closet, o fuera, por conveniencia (aparente), la elección sería evitarse todo el asunto de “no calzar entre la sociedad” y dejar el curso de las cosas en su status quo.
Pues bien, este fenómeno de “lado abierto y lado oculto” tiene gran repercusión en cómo se percibe el perfil común de un homosexual. Porque se tiende a generalizar lo que se ve. Y lo que se ve, obviamente es la parte que está abierta a la vista. El estereotipo afeminado se hace presente, y se refuerza más aún con lo que entrega la televisión, las películas, la música, los medios de comunicación, como una imagen de homosexualidad. Por tanto, cada vez que se habla de “homosexual”, se recurre a aquel perfil de sujeto con tendencias y características femeninas, descontrolado apetito sexual y promiscuidad.
Personalmente, no me considero afeminado, pero sí un homosexual. Me gusta hacer cosas de chicos; tener conversaciones de chicos, diversión de chicos, videojuegos, rudeza primitiva, olores, y todo. Y aún así disfruto del arte, música, películas, y todo lo que involucre sensibilidad. Tengo mi sexo y género claros. Sé que soy un hombre, y sé que me gustan los iguales. No tengo claro aún el por qué, pero la realidad es esa. Como siempre digo: “prefiero expresar mis reales sentimientos con otro macho, antes que fingir una relación con una mujer a quien daré menos prioridad/ interés/ atención que al hombre que me gusta. Contra el estereotipo común, me mantengo masculino, aún con una tendencia homosexual. “Tan machista que prefiere quedarse con hombres”, podrían llegar a pensar algunos. La verdad es que creo que la mujer es una belleza y se respeta (cada vez más a la par con el varón), pero si no hay química con ellas, no hay mucho que hacer más que dejarlas como amigas.
Y así como muchos otros homosexuales varoniles, la masculinidad se puede preservar. La problemática está en que la preservan en la realidad que es desapercibida, y su homosexualidad se mezcla, o más bien dicho, camufla y refugia entre la heterosexual normalidad. Más aún, no tienen la intención de salir a la luz, porque se les catalogará automáticamente de “afeminados”, una vez que estén fuera del closet.
No estoy diciendo que esté mal ser afeminado. He visto que es algo que está presente en la homosexualidad; no tengo claro si como condición natural biológica (hay ciertos estudios al respecto, en la sección de documentales), psicológica, recurso para hacer un llamado de atención, o lo que sea, pero está. Trato de decir en primer lugar, que aquello no significa necesariamente que todo homosexual sea así, y que la homosexualidad no es sinónimo de querer SER el sexo opuesto. Trato además, de hacer un llamado de atención a los “machos” que no son capaces de dar la cara para ayudar a que la cosa sea más normal.
Debe quedar claro que hay dos conceptos diferentes: Orientación Sexual, e Identidad de Género. Pueden perfectamente gustarme los muchachos, y tener claro que soy uno. Puedo seguir actuando como lo que soy, porque tengo testosterona, las cualidades físicas, y en gran parte las psicológicas, de un varón. Es lo que soy.

Documental: Gays y Lesbianas - Redes

Corto: No Quiero Volver Solito

Corto: Todo queda en familia

Corto: Naranjas

Corto: A cuestas; con mis padres

A Cuestas; Con mis padres


Corto: Love Trip


Love Trip

Corto: Café Con Leche

Café Con Leche



lunes, 20 de agosto de 2012

Homosexualidad: La educación comienza en casa


La gente se queja de que es difícil ser homosexual; de que hay ignorancia respecto al tema; de que las autoridades no hacen algo al respecto; de que no hay espacio para el asunto; de que hay demasiada discriminación. Pues cabe destacar que el principal punto en esto es la ignorancia.
Un homosexual ciertamente está consciente de su condición. Sin embargo, no todos la asumen como parte de una realidad cotidiana. No se está hablando de gritar al mundo a voz viva que te gusta la gente del mismo sexo, pero por lo menos, que sea de conocimiento en el círculo social cercano. Y de ser así, en algunos casos, por no arriesgarse a decir “gran mayoría”, la verdad queda secretamente refugiada. Esto, porque una vida “fuera del closet” es demasiado arriesgada, debido a lo difícil que resulta la inserción de la tendencia homosexual a una sociedad, por no catalogarla de “machista”, que no tiene aún una clara concepción de cómo reaccionar frente al tema.
Madres se quejan de las miserables vidas que sus hijos estarían propensos a tener. Aquellos hijos, se refugian en el miedo y anonimato, porque el ser parte de la “comunidad de gente normal” es una posibilidad remota. La aceptación del círculo cercano no es suficiente, porque no es ahí donde las relaciones terminan. Como la Sociología explicaría, hay variados niveles en donde los procesos de socialización toman lugar.
¿Han cambiado las cosas, en comparación a los tiempos pasados? Es obvio que sí, a causa de la capacidad natural de adaptación de la humanidad en su proceso evolutivo y construcción cultural. Las generaciones nuevas tienden a comprender mejor el asunto de la homosexualidad, y aquello facilita en gran medida su aceptación; Sobre todo cuando se encuentran con algún caso cercano (he experimentado aquello con más de un par de ex homofóbicos). ¿Pero qué hay de las generaciones anteriores, que aún se encuentran en una era de resistencia al cambio? ¿Habría que esperar a que toda esa generación desaparezca, muriendo naturalmente? Aquello no se llevaría las ideas que bloquean la aceptación. Es mejor pensar y tener en consideración que es fácil demostrar a alguien que no está mal lo que eres, cuando tú, en primer lugar, tienes tu tema claro. Es dejar en evidencia la ignorancia presente en nuestra construcción cultural de patrones estereotipados para géneros masculino y femenino, sexos varón y mujer.
Una vez que el ser humano conoce lo desconocido, acepta la verdad de las cosas. Y la verdad, en este caso puntual, no se da a conocer ocultándose.
La gente se queja de que se ignora la realidad de la condición homosexual. Sin embargo, habiendo un supuesto 10% de la población gay (considerando el estimado 1 de cada 10 personas), pocos de dan el trabajo de hacer algo porque la ignorancia sea erradicada. El estado “dentro del closet”, no sirve de nada si esperamos que se acepte lo que somos. Es difícil cambiar las mentes cerradas desde la hipocresía. Si se busca una aceptación de lo que eres, entonces lo lógico es mostrar de qué estas hecho.
Es una vida difícil, sobre todo porque muchas veces te quedas solo. Hay casos y casos en los que los padres simplemente no hacen nada por comprender; sino directamente buscar una reversión a lo que la vida era anteriormente. Pienso: “Más maricón que el hijo homosexual, es el padre que le da la espalda cuando se le necesita”. Si aquellos progenitores, por lo menos se dieran la tarea de quitarse su miedo a INTENTAR comprender lo que sus hijos son, las cosas serían muy diferentes. Si no está el apoyo incondicional ante algo tan complicado, no se puede esperar que un ser humano esté emocionalmente bien, como se cataloga a muchos homosexuales. Gran parte de la base de la problemática homosexual, yace en la negatividad a su aceptación y el cambio que esto conlleva, y no en la condición en sí.
No nos podemos quejar si no estamos haciendo algo para aportar a que las situaciones tengan un distinto panorama. Esto, tanto para sujetos homosexuales, como para padres y círculos cercanos que se mantienen al margen del asunto. La responsabilidad primera recae en los protagonistas de la historia y su misión de dar a conocer y explicar, para así hacer comprensible, su realidad.

viernes, 24 de febrero de 2012

Homosexualidad: Superhero versus Superhomo

Hay quienes comparan el ser homosexual con ser un superhéroe. Por el tema de la doble personalidad y la identidad secreta. Porque un superhéroe crea su alter ego para proteger a quienes ama. Si el enemigo no conoce la verdadera identidad de este, no puede causar daño a sus seres queridos para herirlo.
El superhéroe, en primer lugar, posee un don, que lo hace diferente, superior al común de las personas, y más que un héroe; y utilizando sus características especiales, se encarga de erradicar lo que está mal. Pero, algo que completa a todo superhéroe, es la presencia de un enemigo. Es aquel la razón de esa doble vida. Poder mantener la tranquilidad de aquella identidad que quiere preservar.
Aclarado esto, ¿es posible hacer una comparación entre un superhéroe y el homosexual? Si bien un homosexual no posee lo que podríamos llegar a llamar un don (aunque tampoco es una maldición), tienen ciertos parecidos; tienen características que los hacen distintos al común de la gente, parecen venir de mundos distintos, se enfrentan a un enemigo, y sobre todo, aquel conflicto de dualismo. La responsabilidad ha llevado al sujeto a crear un personaje, y quedar con dos identidades opuestas que no se pueden mezclar.
Suena como el típico y común caso del homosexual que tiene una vida adaptada al común de la sociedad, donde si no sale con el sexo opuesto, más que ocultar, miente respecto a su realidad; y por otro lado, en donde nadie, o muy pocos (los que necesita que lo hagan) pueden ver realmente cómo se siente cómodo con el mismo sexo. Dos realidades opuestas que al parecer no pueden mezclarse entre sí. Una para no dañar a quienes ama a nivel de familia y sociedad, pero más que nada a si mismo; y otra para no seguir dañándose a si mismo, a los que merezcan su verdad, y encontrar algo de libertad para amar a nivel de pareja y complementarse.
Tienen características que los sacan del común de la gente. El superhéroe sus habilidades, y el homosexual sus preferencias. Ambos parecen no encajar entre la normalidad del mundo, pero sus diferencias contribuyen a esta. ¿? El superhéroe mantiene el equilibrio del bien, mientras que el homosexual el de la diversidad (y personalmente creo que el de la población).
Enemigos, no gracias, pero los tienen. El superhéroe, se enfrenta a viles seres que interrumpen la paz. En cuanto al homosexual, y aquí está lo que los diferencia principalmente, debe enfrentarse a su propio dualismo. Algunos pensarán que el enemigo del homosexual sería la sociedad que no lo deja encajar. Eso sería generalizar mucho. Además que alguien que no se tiene claro a si mismo, no puede saber dónde encajar.
El superhéroe tiene la obligación de dividirse, mientras que el homosexual, la de unirse. Si bien ambos deben erradicar lo que está mal y se encuentran con el dualismo, el superhéroe debe utilizar este dualismo para su tarea, mientras que el homosexual tiene este como tarea. El superhéroe, debe utilizar lo que lo hace especial, para proteger a las personas; el homosexual debe asumir lo que lo hace especial, y darse a entender a las personas.
“Proteger”. Superhéroe tiene una vida en la que principalmente ama, y la otra en la que principalmente protege. El homosexual debe hacerse uno para amar del todo, y proteger lo que es, en el sentido de crear una consciencia colectiva respecto a una condición que está mal aceptada. Debe cambiar la sociedad y darse a conocer para protegerse, porque solo así estos comprenderán que lo que es no está mal (porque si se oculta, sí lo parece).
Algunos pensarán: “Revelando lo que soy, le haré daño a mi familia, a la sociedad, a los que me conocen, porque soy algo que no pueden aceptar. Les dolería”. La verdad es que no proteges si mientes. Las mentiras caen, y si llevas a las personas contigo, o caen o se aplastan juntos.
“Los superhéroes son mentirosos”. Una cosa es ocultar, y otra es mentir. Un buen superhéroe sabe ocultar, no entregar información. No debe mentir para que el villano no sepa su identidad. Sólo no debe entregársela. “¿Por qué el homosexual debe entregar la suya, si puede ocultarla?”. Porque debe amar y encajar en la sociedad como uno, y abrirse paso… y abrir paso a todos los que son como él. Porque no es un superhéroe; es un homosexual.

domingo, 8 de enero de 2012

Vida Miserable

Eres Gay, tu vida va a ser miserable.
- Lo sería en realidad si negara u odiase lo que soy.