"La homosexualidad es una
elección", he escuchado que la gente dice por ahi. "Es una
anormalidad donde el sujeto carece de libertad", lo he escuchado en
algunos lugares, y me deja de hacer sentido que sea una elección, si no se
tiene libertad. "Es aceptación", es lo que pienso. La lógica me lleva
a pensar aquello, según mis procesos personales de homosexualización. Haya
nacido, o me haya hecho así, la realidad es que lo soy. ¿Podemos cambiar la
realidad?... Podemos cambiar la parte de ella que está en nuestras manos. Vivo
constantemente buscando justificación para ser quien soy, pero al mismo tiempo
razones para refutarme. No busco tan solo mi verdad, sino tambien la verdad de
los que son como yo; y los que siéndolo tambien se han perdido.
Me considero un ser libre, porque
he experimentado el amor. Y si soy capaz de buscar la verdad, entonces ya estoy
en mi libertad.
He tomado decisiones equivocadas, y
la idea es enmendar las que hasta ahora no haya corregido. Sin embargo, para
disgusto de algunos, y contrario a lo que se podría pensar, la decisión de la
que jamás me arrepentiré, y por lo que veo, no podría considerar equivocada, es
admitir, no elegir, mi homosexualidad.
La sinceridad es una de las
cualidades que todos, sin duda, consideran una de las más valiosas. Pero me
parece curioso que su relevancia se vuelva casi nula cuando se pone junto al
hecho de que eres homosexual. Sin embargo, no pierdo la esperanza en esta como
una llave hacia la aceptación, porque de primera mano he visto cómo la gente
que me conoce valora que sea yo mismo. Y aunque los que no me conozcan me
consideren una aberración social, sexual, religiosa, espero el momento en que
se acerquen a los que somos diferentes, así como nosotros nos acercamos a su
sociedad.