martes, 1 de enero de 2013

Ni elección, ni falta delibertad: Es Aceptación



"La homosexualidad es una elección", he escuchado que la gente dice por ahi. "Es una anormalidad donde el sujeto carece de libertad", lo he escuchado en algunos lugares, y me deja de hacer sentido que sea una elección, si no se tiene libertad. "Es aceptación", es lo que pienso. La lógica me lleva a pensar aquello, según mis procesos personales de homosexualización. Haya nacido, o me haya hecho así, la realidad es que lo soy. ¿Podemos cambiar la realidad?... Podemos cambiar la parte de ella que está en nuestras manos. Vivo constantemente buscando justificación para ser quien soy, pero al mismo tiempo razones para refutarme. No busco tan solo mi verdad, sino tambien la verdad de los que son como yo; y los que siéndolo tambien se han perdido.
Me considero un ser libre, porque he experimentado el amor. Y si soy capaz de buscar la verdad, entonces ya estoy en mi libertad.
He tomado decisiones equivocadas, y la idea es enmendar las que hasta ahora no haya corregido. Sin embargo, para disgusto de algunos, y contrario a lo que se podría pensar, la decisión de la que jamás me arrepentiré, y por lo que veo, no podría considerar equivocada, es admitir, no elegir, mi homosexualidad.
La sinceridad es una de las cualidades que todos, sin duda, consideran una de las más valiosas. Pero me parece curioso que su relevancia se vuelva casi nula cuando se pone junto al hecho de que eres homosexual. Sin embargo, no pierdo la esperanza en esta como una llave hacia la aceptación, porque de primera mano he visto cómo la gente que me conoce valora que sea yo mismo. Y aunque los que no me conozcan me consideren una aberración social, sexual, religiosa, espero el momento en que se acerquen a los que somos diferentes, así como nosotros nos acercamos a su sociedad.